lunes, 1 de diciembre de 2014

EL ÚLTIMO VIAJE


Relato ganador del tercer concurso - Si las imágenes pudieran leerse.



                   Me asombraba ver a mis hermanos embobados mientras contemplaban cómo un tren de juguete, sujeto a una vía circular, daba una vuelta y otra sin parar y sin ir a ninguna parte. Yo le quitaba los raíles cuando jugaba con él; lo dejaba serpentear por el suelo y esconderse por debajo de los muebles y hasta lo sacaba al jardín, pero un día desapareció sin saber cómo.  
       
Desde entonces, he perdido todos los trenes. Pero me sigue gustando ir a la estación. Suelo caminar por los andenes envuelta en la melancolía que acompaña a las despedidas. El humo blanco que escupe la cabeza de la locomotora, es como un incienso que acompaña mis plegarias y me hace creer que, algún día, una mano tendida me invitará a subir a esos vagones en un viaje sin regreso.  



                                                                                                                 Mar Lana


Mi trofeo es el libro: Trilogía de Nueva York de Paul Auster



4 comentarios:

  1. Precioso relato, e impresionante que hayas conseguido crear esa atmósfera nostálgica y un poco misteriosa con tan pocas palabras.

    Enhorabuena por el premio, sin duda lo mereces.

    Un beso!!

    ResponderEliminar
  2. Muy agradecida por tu visitas, Julia. Me alegra mucho que te haya gustado. Besos.

    ResponderEliminar
  3. Exquisito. me siento identificada con el relato. Muy propio de la estación otoñal.
    Un beso, guapa.

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias, Martina.
    Ten envío muchos cariños.

    ResponderEliminar