sábado, 27 de septiembre de 2014

El Tiempo




El tiempo que todo arrasa
y, como un río, se lleva
 ilusiones y esperanzas;
unas veces cumplidas, otras negadas.
Me miro sin mirar y encuentro
quién fui, quién soy y qué espero.
Pero cuando mi imagen enfrento,
no reconozco a quien me mira tras el espejo.
Somos reflejo de lo vivido, lo imaginado.
Almacén de sentimientos, sensaciones,
dolores, alegrías y tristezas;
mezclados sin orden y sin fecha.

8 comentarios:

  1. Precioso poema. No siempre reconocemos a la persona que vemos en el espejo al asomarnos. A veces ni siquiera reconocemos la vida que nos tocó vivir como nuestra. Un abrazo

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  2. ¿Tú también con los espejos y los reflejos? ¡Esto es una epidemia!

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    1. Es la edad, Selti...jajjaja.. La crisis de los...da igual, creo que yo siempre estoy en crisis..

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  3. Guadalupe, me gusta como lo escribistes y desde luego porque en la crisis de los espejos yo también me siento inmerso

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  4. Has expresado perfectamente lo que siento cuando miro al espejo a esa persona mayor que no reconoce el muchacho que vive dentro de mi.

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  5. Realilla, no soy seguidora de la poesía pero esta tuya me ha encantado, es cierto que es muy difícil conocernos y lo has expresado certeramente, un beso.

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